Las revoluciones industriales siempre han sido sinónimo de avance tecnológico, pero ¿y si la próxima gran revolución no estaría centrada en las máquinas, sino en las personas? Este es el escenario que propone la emergente Industria 5.0, que no se limita a la transformación digital y la automatización como su antecesora, la Industria 4.0, sino que también se enfoca en resignificar el papel del ser humano como centro de la operación organizacional.
La Industria 4.0 marcó un antes y un después en la forma en que las organizaciones, con una integración progresista de tecnologías avanzadas como el Internet de las cosas (IoT), la inteligencia artificial, la robótica y la automatización avanzada en los procesos de producción y gestión empresarial. Sin embargo, aunque se considera de gran importancia en la evolución organizacional para aumentar sus niveles de eficiencia y productividad, también es cierto, que empezó a generarse una serie de preocupaciones en torno al escaso rol de los seres humanos en este nuevo paradigma; el incremento en los índices de desempleo debido a la automatización; las brechas tecnológicas y sociales; y la baja consciencia de cuidado del planeta que lo está llevando a un agotamiento excesivo de recursos.
Es aquí donde la industria 5.0 toma el escenario, una respuesta que nace en la Comunidad Europea frente a esta inquietud global.
¿Qué es la Industria 5.0?
Esta Quinta Revolución Industrial pone de manifiesto al ser humano como centro de la industria, en su papel relevante debido a su capacidad creativa e innovadora, fundamentales para maximizar el potencial de las nuevas tecnologías y desarrollar soluciones más avanzadas. De esta manera, la quinta revolución industrial se centra en orientar a las organizaciones a ser más resilientes, sostenibles, adaptables al cambio y centradas en el factor humano.
Según la Unión Europea, “la industria 5.0 se extiende más allá de la producción de bienes y el beneficio económico. Cambia el enfoque del valor para el accionista al valor para todas las partes interesadas, mejorando así la contribución de la industria a la sociedad y poniendo el bienestar del trabajador en el centro del proceso productivo, buscando que el desarrollo tecnológico respete los límites de la producción del planeta y el desarrollo equilibrado de la humanidad”
¿Cuál es el desafío de las organizaciones en esta nueva revolución industrial 5.0?
La industria 5.0 promueve la integración entre tecnología y talento humano para construir un futuro sostenible. Este es el nuevo desafío al que se enfrentan los líderes que promueve organizaciones innovadoras, ir más allá de la innovación convencional, instando a una gestión que equilibre el uso efectivo de la tecnología y el potencial humano.
Este nuevo foco reta a los líderes a dejar atrás la “idea tradicional” de que las máquinas sustituyen al ser humano, ya que la filosofía de la Industria 5.0 desafía una nueva gestión administrativa que reconozca la importancia crítica del talento humano en su innata creatividad, su ilimitada imaginación, su competencia en la resolución de problemas, su capacidad de adaptación, de conexión emocional y consciencia social que los hace irremplazables. Además, insta a los líderes a evolucionar en su foco de “innovar por innovar”, impulsando un paradigma de innovación consciente que busca activamente soluciones con un impacto positivo tangible para el planeta y al crecimiento evolutivo de las personas.
Dado estos profundos cambios y desafíos a los que se enfrenta las organizaciones como resultado de la industria 5.0, los lideres deben plantearse nuevas preguntas en esta gestión contemporánea: ¿Cómo se pueda armonizar el desarrollo humano y tecnológico para el crecimiento de la organización? ¿Qué estrategias desarrollar para lograr una organización sostenible y centrada en el ser humano? ¿Cómo fomentar una cultura de innovación y una adaptación ágil a los cambios? ¿Cómo se puede implementar procesos de innovación que refuercen el prestigio de la empresa como competitiva, sostenible y humana?
Es así, que la Industria 5.0 no solo redefine cómo las organizaciones deben abordar la tecnología y la gestión del talento humano, sino que también exige un cambio de paradigma en la forma en que las organizaciones y sus procesos operan y evolucionan. Los líderes deben ahora adoptar un enfoque estratégico y sistemático para identificar y potenciar los elementos clave de la Industria 5.0, asegurando el crecimiento sostenible y humano de sus empresas. En esta nueva era, el liderazgo no es solo una posición más en la organización, es una visión responsable de futuro.
¿Qué modelo siguen las organizaciones innovadoras en la Industria 5.0?
A partir de lo anterior, es fácil concluir que este nuevo paradigma organizacional para entidades innovadoras en la industria 5.0 es complejo y multifacético. Este cambio exige líderes que adopten un enfoque holístico que integre un pensamiento sistémico y una visión estratégica para aprovechar de manera más efectiva las oportunidades que ofrece esta nueva era. Esto implica transformar y ajustar la forma en que operan las organizaciones y los procesos para alinearse con los avances de la digitalización; la búsqueda de modelos de negocio que contribuyan a utilizar los recursos mínimos para obtener los máximos beneficios; y tener la capacidad de unir al ser humano y la tecnología, trabajando juntos, para tomar las mejores decisiones para las organizaciones.
Además, es crucial desarrollar políticas sostenibles y de valor que sean significativas para el potencial humano, tanto en el uso de la tecnología, como para explorar sus propias ideas que pueden llevar a la creación de productos o servicios altamente innovadores. Estos son solo algunos de los desafíos que se plantean gradualmente a la gestión para asegurar organizaciones ágiles y competitivas.